Un servicio integral en derecho de familia
Custodia compartida
La custodia compartida permite que ambos progenitores participen activamente en el cuidado de los hijos. Analizo cada caso para valorar si es la opción más adecuada según la situación familiar.
Custodia individual
En algunos casos, es más recomendable que uno de los progenitores asuma la custodia principal. Te asesoro para que esta decisión se tome con criterio y en beneficio del menor.
Régimen de visitas
Cuando no existe custodia compartida, es fundamental establecer un régimen de visitas claro. Me encargo de que quede bien definido y adaptado a la realidad de cada familia.





Abogado de familia en Mallorca con experiencia
Sobre Margalida Fornaris
Abogada con más de 10 años de experiencia en procesos de custodia, destaca por su implicación, cercanía y compromiso en cada caso. Su enfoque personalizado y conocimiento jurídico permiten encontrar soluciones equilibradas, siempre priorizando el bienestar de los menores.
Dudas frecuentes
Encuentra respuestas a las preguntas más comunes sobre custodia en Mallorca. Si no encuentras lo que buscas, contacta conmigo.
Existen dos tipos principales de custodia: la custodia compartida y la custodia individual.
En la custodia compartida, ambos progenitores se reparten el cuidado y la convivencia con los hijos. En la custodia individual, uno de ellos asume la custodia principal y el otro dispone de un régimen de visitas. La elección dependerá de cada caso y de lo que sea más beneficioso para el menor.
Si cambian las circunstancias personales o familiares, es posible solicitar una modificación de la custodia. Para ello, es necesario justificar ese cambio y tramitarlo por la vía legal correspondiente.
El juez toma la decisión en función del interés superior del menor.
Para ello, valora factores como la relación con cada progenitor, la disponibilidad, la estabilidad del entorno o la capacidad de cada uno para atender las necesidades del hijo.
Para que tenga validez legal, la custodia debe quedar recogida en un convenio regulador aprobado judicialmente o en una resolución judicial. Esto garantiza que los acuerdos sean obligatorios y puedan exigirse en caso de incumplimiento.
Si una de las partes no cumple lo establecido, se puede acudir a la vía judicial para exigir su cumplimiento. Es importante actuar correctamente para proteger tanto tus derechos como el bienestar del menor.
La opinión del menor puede tenerse en cuenta cuando tiene suficiente madurez, generalmente a partir de los 12 años. Sin embargo, no es el único factor que se valora, ya que la decisión siempre se toma en función de su interés.
Sí. Es necesario contar con abogado y procurador para tramitar cualquier procedimiento relacionado con la custodia de los hijos. Además, contar con asesoramiento especializado es muy importante para que el proceso se gestione correctamente.
Sí, aunque depende de cada caso. La custodia compartida no exige una relación perfecta entre los progenitores, pero sí una mínima capacidad de comunicación y coordinación en lo relativo a los hijos. Si el nivel de conflicto es muy alto y afecta al menor, el juez puede optar por una custodia individual. Por eso, es importante analizar bien la situación antes de plantear una u otra opción.
Si se demuestra que uno de los progenitores no está cumpliendo adecuadamente con sus responsabilidades o existe una situación que perjudica al menor, puede solicitarse un cambio de custodia. Cada caso debe analizarse con detalle y aportar pruebas que justifiquen esa modificación.
El juez valora distintos aspectos para tomar la decisión más adecuada para el menor.
Entre ellos, la implicación previa de cada progenitor, la disponibilidad para el cuidado diario, la estabilidad del entorno, la cercanía al colegio o el apoyo familiar.
No se trata de “quién tiene más derechos”, sino de qué opción es mejor para el menor.
Aunque la opinión del menor puede tenerse en cuenta, no siempre es determinante. Es importante entender el motivo y actuar con criterio para proteger su bienestar, evitando decisiones precipitadas.
El cambio de residencia de uno de los progenitores puede afectar directamente al régimen de custodia. En estos casos, es necesario analizar cómo influye en la vida del menor y, en muchos casos, será necesario modificar las medidas establecidas o solicitar autorización judicial.
Sí, cuando existan circunstancias que pueden afectar al bienestar del menor.
En algunos casos, pueden establecerse visitas supervisadas o limitarse la frecuencia, siempre con el objetivo de proteger al menor. Estas decisiones deben estar bien justificadas y respaldadas legalmente