La incapacitación es un procedimiento judicial mediante el cual se determina si una persona necesita apoyo o limitaciones en su capacidad para tomar decisiones, debido a una enfermedad o situación que afecta a su autonomía.
Su finalidad es proteger a la persona y garantizar que sus intereses estén debidamente atendidos.
Pueden solicitarla familiares cercanos, como hijos, padres o cónyuge, así como el Ministerio Fiscal en determinados casos. El objetivo siempre es proteger a la persona afectada.
El procedimiento incluye la presentación de una demanda, la aportación de informes médicos y la valoración judicial de la situación. El juez, tras analizar el caso, determina si procede la incapacitación y qué medidas deben adoptarse.